Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy
bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos
llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos.
Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta,
cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te
escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de
colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de
verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en
realidad, es un poco de lo mismo...
miércoles, 31 de agosto de 2011
BEAUTY QUEEN OF ONLY EIGHTEEN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario